La fuerza de un animal
Vienes, 07 de junio de 2013
"Diez puntos me dieron, con esos diez hubiésemos salido campeones si se los daba", así comenzó la charla con Pablo Massaccesi. Eso marca el espíritu altamente positivo que siempre tuvo el eterno goleador que pronosticó jugará uno o dos años más.
Previo paso por un hotel en la zona de Liniers junto a su padre Julio, ayer por la tarde se realizó la operación que duró dos horas y media. "Lo único que escuchaba era el taladro, seis tornillos me pusieron. Decí que me quebré peroné solo, si hubiese sido tibia y peroné me moría de un infarto", relataba Pablo.
"Me tuve que comprar una bota porque no quería saber nada con ponerme yeso. Está nuevita pero no llega, ¿ves? (Haciendo referencia al precinto)... y bueno, deja que me cure la pata y la tiro a la mierda", explicó entre risas.
El jueves de la semana que viene viajará nuevamente a Buenos Aires para que le realicen un control y le curen la herida y, si todo sigue bien, a los siete días le retiran la bota. El delantero nos siguió contando: " Cuando me sacaron la venda hoy giré la pierna para ver la herida y me descompuse; no sabía que me habían cortado tanto".
Ahora le tocará transitar una etapa de rehabilitación que le llevará su tiempo pero según él reiniciará la práctica del fútbol el año próximo. Como siempre, rodeado de familiares y amigos, Pablo encontrará el rumbo para que este proceso sea lo más llevadero posible.